¿Qué son los Voladores o Arcontes?



(*)PDF El Lado Activo del Infinito
(*)Escuchar y/o bajar el Audio: Los Voladores
(*)Todos los libros en PDF de Carlos Castaneda
(*)Intensi (Amunay): Ejercicios para el incremento de energía, técnica activa para alcanzar el silencio interno.
(*)Escuchar y/o bajar el Audio: Los Arcontes y el manuscrito de Nag Hammadi



¿Cómo nos podemos "sacar" la mente foránea del volador?
(*) Disciplina mental constante.
(*) Voluntad inflexible.
(*) Acumular silencio interior.
(*) Bloquear los pensamientos.
(*) Parar el diálogo interno.
(*) Cargar la mente de los voladores con disciplina y silencio
(*) La Mente foránea o EGO intentará boicotear.
(*) Práctica de desenfocar la mirada y la atención en un punto impreciso en el horizonte (Mirada 180º).
(*) Con la práctica llega un momento que la mente foránea huye, el mundo "se para" y se ve el universo como energía.
(*) Decretar:
YO SOY PARANDO EL DIÁLOGO INTERNO.
YO SOY EL SILENCIO INFINITO.
YO SOY LA MENTE PURA DE DIOS.
ÚNICAMENTE "LA PRESENCIA YO SOY" ACTÚA EN MI.
NADA QUE NO SEA "LA PRESENCIA YO SOY" TIENE PODER SOBRE MI.


Texto extraído del libro de Carlos Castaneda:
El Lado Activo del Infinito


(DJ - Don Juan)
(C - Carlos Castaneda)

Los chamanes del México antiguo descubrieron a través de unas prácticas (pases mágicos o Intensi, la recapitulación, el ensueño, el acecho...), podían silenciar la mente y ser capaces de percibir energía directamente tal como fluye en el universo.

En otras palabras, de acuerdo con don Juan, aquellos chamanes aseguraban que cualquiera de nosotros puede interrumpir, por un momento, nuestro sistema de interpretación que convierte el flujo de energía del universo en el mundo cotidiano que conocemos.

Más tarde los chamanes del México antiguo fueron los primeros que vieron unas sombras fugaces. Y, sí, descubrieron algo trascendental.

(C) ¿Qué es, don Juan? -pregunté-.
Veo sombras fugaces negras por todos lados! [...]

(C) ¿Qué descubrieron, don Juan? -pregunté.

(DJ) Descubrieron que tenemos un compañero de por vida -dijo de la manera más clara que pudo-. Tenemos un predador que vino desde las profundidades del cosmos y tomó control sobre nuestras vidas. Los seres humanos son sus prisioneros. El predador es nuestro amo y señor. Nos ha vuelto dóciles, indefensos. Si queremos protestar, suprime nuestras protestas. Si queremos actuar independientemente, nos ordena que no lo hagamos. Tomaron posesión porque para ellos somos comida, y nos exprimen sin compasión porque somos su sustento. Así como nosotros criamos gallinas en gallineros, así también ellos nos crían en humaneros. Por lo tanto, siempre tienen comida a su alcance.

(DJ) Los chamanes creen que los predadores nos han dado nuestro sistemas de creencias, nuestras ideas acerca del bien y el mal, nuestras costumbres sociales. Ellos son los que establecieron nuestras esperanzas y expectativas, nuestros sueños de triunfo y fracaso. Nos otorgaron la codicia, la mezquindad y la cobardía. Es el predador el que nos hace complacientes, rutinarios y egomaniáticos.

(DJ) A través de la mente, que después de todo es su mente, los predadores inyectan en las vidas de los seres humanos lo que sea conveniente para ellos. Y se garantizan a ellos mismos, de esta manera, un grado de seguridad que actúa como amortiguador de su miedo. Aprovechándose del único punto de conciencia que nos queda, los predadores crean llamaradas de conciencia que proceden a consumir de manera despiadada y predatorial. Nos otorgan problemas banales que fuerzan a esas llamaradas de conciencia a crecer, y de esa manera nos mantienen vivos para alimentarse con la llamarada energética de nuestras seudo-preocupaciones.

(C) ¿Pero por qué, si los chamanes del México antiguo, y todos los chamanes de la actualidad, ven los predadores no hacen nada al respecto?

(DJ) No hay nada que tú y yo podamos hacer -dijo don Juan con voz grave y triste-. Todo lo que podemos hacer es disciplinarnos hasta el punto de que no nos toquen. ¿Cómo puedes pedirles a tus semejantes que atraviesen los mismos rigores de la disciplina? Se reirán y se burlarán de ti, y los más agresivos te darán una patada en el culo. Y no tanto porque no te crean. En lo más profundo de cada ser humano, hay un saber ancestral, visceral acerca de la existencia del predador.



(DJ) Los chamanes del México antiguo -dijo- vieron al predador. Lo llamaron el volador porque brinca en el aire. Razonaron que el hombre debía haber sido un ser completo en algún momento, con estupendas revelaciones, proezas de conciencia que hoy en día son leyendas mitológicas. Y luego todo parece desvanecerse y nos quedamos con un hombre sumiso.

(DJ) Creo que de niños sí los vemos, y decidimos que son tan terroríficos que no queremos pensar en ellos. Los niños podrían, por supuesto, decidir enfocarse en esa visión, pero todo el mundo a su alrededor lo disuade de hacerlo.

(DJ) La única alternativa que le queda a la humanidad -continuó- es la disciplina. La disciplina es el único repelente. Pero con disciplina no me refiero a arduas rutinas. Los chamanes entienden por disciplina la capacidad de enfrentar con serenidad circunstancias que no están incluidas en nuestras expectativas. Para ellos, la disciplina es un arte: el arte de enfrentarse al infinito sin vacilar, no porque sean fuertes y duros, sino porque están llenos de asombro.

(C) ¿De qué manera sería la disciplina de un brujo un repelente? -pregunté.

(DJ) Los chamanes dicen que la disciplina ayuda a parar el diálogo interno y a crecer un silencio interior que hace que la capa brillante de conciencia se vuelva inmune al volador. El resultado es que los predadores se desconciertan. Una capa brillante de conciencia que sea incomible no es parte de su cognición, supongo. Una vez desconcertados, no les queda otra opción que descontinuar su nefasta tarea. Si los predadores no nos comen nuestra capa brillante de conciencia durante un tiempo -continuó-, ésta seguirá creciendo.
Simplificando este asunto en extremo, te puedo decir que los chamanes, por medio de su disciplina, empujan a los predadores lo suficientemente lejos para permitir que su capa brillante de conciencia crezca más allá del nivel de los dedos de los pies. Una vez que pasa este nivel, crece hasta su tamaño natural. Los chamanes del México antiguo decían que la capa brillante de conciencia es como un árbol. Si no se lo poda, crece hasta su tamaño y volumen naturales. A medida que la conciencia alcanza niveles más altos que los dedos de los pies, tremendas maniobras de percepción se vuelven cosa corriente.


(DJ) La instalación foránea vuelve, te aseguro, pero no con la misma fuerza, y comienza un proceso en que la huida de la mente del volador se vuelve rutina, hasta que un día desaparece de forma permanente. ¡Un día de lo más triste! Ése es el día en que tienes que contar con tus propios recursos, que son prácticamente nulos. No hay nadie que te diga qué hacer. No hay una mente de origen foráneo que te dicte las imbecilidades a las que estás habituado.

(C) ¿Qué-qué-qué significa usted -me escuché decir-, con eso de agotar la mente del volador?

(DJ) La disciplina definitivamente agota la mente foránea -contestó don Juan-. Entonces, a través de su disciplina, los chamanes se deshacen de la instalación foránea.

(DJ) La mente del volador huye para siempre cuando un chamán logra asirse a la fuerza vibradora que nos mantiene unidos como conglomerado de fibras energéticas. Si un chamán mantiene esa presión durante suficiente tiempo, la mente del volador huye derrotada.

(DJ) La revolución de los chamanes -continuó-, es que se rehúsan a honrar acuerdos en los que no han participado.
Nadie me preguntó si consentía ser comido por seres de otra clase de conciencia.

1 comentario:

  1. Existe un artículo bién documentado en relación a éste tema tan milenario de los Arcontes, en la Revista Citlalimagazine por: John Lamb Lash, Carlos Castaneda y Mario Abbud Chávez, les dejo el enlace:

    http://www.citlalired.com/index.php/306-arcontes-voladores-los-origenes-del-diablo

    Saludos al Blog de Portanatura!

    Alfredo Ibarra

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