Palabras de un hijo en el funeral de su padre



"Queria compartir estas palabras de un amigo del alma."

Mis palabras ayer en el funeral a mi padre. No se me ocurre mejor modo de agradeceros el apoyo y acompañamiento durante todos estos meses. Os regalo lo más íntimo que ayer dije como últimas palabras a mi padre en presencia de la familia e íntimos amigos. Que Dios os bendiga siempre amigos y amigas. Infinitas Gracias.

"A mi padre:
No sería yo si no os contase lo que os voy a contar. Nunca podréis decir en esta Vida ni en el Cielo que yo sabía ciertas cosas y no os las conté. Sé que el alma de mi padre está en esta sala, junto a su padre, su madre y su ángel de la guarda. He heredado tres cosas de mi padre: una, la guapura… bueno… no, la guapura la ha heredado mi hermana; dos, el don de sanación; tres, el don de conectar con almas sin cuerpo. Sí, muchos no conocéis esos dones de mi padre pues los guardó para sí y no se permitió a sí mismo desarrollarlos. No somos un cuerpo. Somos almas que existen antes que el cuerpo. Somos almas que viven durante un tiempo dentro de un cuerpo. Somos familias de almas. Antes de nacer hacemos pactos entre nosotros. Decidimos a quién conoceremos. Quiénes serán nuestros padres. Quiénes serán nuestros hermanos. Incluso decidimos quiénes serán nuestras parejas y amigos. Me siento honrado y privilegiado por los padres que he elegido. Me siento bendecido por sus esfuerzos, sacrificios, aportes y por su amor recibido.

El alma que durante 62 años ha sido mi padre eligió unos padres concretos y unos hermanos concretos para vivir junto a ellos ciertas experiencias. Y finalmente ha logrado vivir lo que deseaba. Después de su casi muerte en febrero pasado, llorando, me decía: “Es una mierda el orgullo. Es una pena los años perdidos por enfados y alejamiento familiar. Es una pena los años alejado de (…) Es una mierda haber perdido tantos años para nada, no se gana nada con el orgullo. Cuando salga del hospital – me decía- voy a saborear cada sorbo de aire y de Sol”.

Y lo ha logrado. Ha vivido siete meses más a partir de aquella recuperación milagrosa. Meses que le han permitido recibir el perdón y otorgar el perdón a (…) Y cuando un alma logra esto, cuando un alma logra limpiar su karma, cumplir sus lecciones-aprendizajes previstos de vida, entonces muere, entonces sale del cuerpo, entonces no necesita vivir más en la escuela de la vida, pues necesita y merece ir al Cielo para preparar otros aprendizajes futuros. Nadie repite escuela cuando ha aprobado sus exámenes, así opera el alma. Como hijo siento pena por su marcha, me gustaría tenerlo más tiempo entre nosotros.

Como alma me siento feliz y honrado, satisfecho de lo vivido, feliz de conocer a un alma que logró sus objetivos. Me siento feliz de las personas que me ha permitido conocer, como es mi nueva familia (…) Somos mariposas de luz. Mi padre ha salido de su cascarón. Hoy honramos aquí el cuerpo que su alma utilizó para crecer como mariposa de luz. No conozco a nadie que no coincida: “Miguel es un hombre noble” –dicen unos. “Miguel es buena persona y de gran corazón” –dicen otros. Ha vivido entre nosotros una gran alma.

Cuando yo muera, deseo que puedan decir lo mismo de mí, que fui un hombre noble, una buena persona y con gran corazón, será mi modo de honrar su amor y todo cuanto me ha aportado. Hasta pronto papa. Marcha en paz a la Luz junto a tu padre, a tu madre y a tu ángel de la guarda. Quienes aquí quedamos aún tenemos cosas que vivir y aprender. Te corresponde un merecido descanso en la luz hasta que lleguemos los demás cuando Dios lo decida. Hasta entonces, hasta que volvamos a encontrarnos en el Cielo, pido un aplauso para un alma excelente y admirable. Amén."