Playing for Change: Satchita



Playing for Change, un proyecto musical para cambiar el mundo

Hace 10 años, Mark Johnson se dirigía al trabajo por los túneles del metro de Nueva York cuando le llamó la atención un grupo de unas 200 personas reunidas en torno a dos músicos callejeros en un lugar donde «la gente corre como una loca para llegar temprano», comenta este productor californiano en una entrevista con Bill Moyers de la televisión americana PBS. «Uno de los hombres, rodeado por la multitud, estaba tocando la guitarra y el otro cantaba en un idioma que no entendía. Me imagino que la mayoría de los que estábamos allí tampoco», relataba.

A Mark Johnson, músico poseedor de un premio Grammy, productor y director de cine que ha trabajado con algunos de los artistas más renombrados de norteamérica, le llamó la atención que una canción pudiera detener «las prisas» de la Gran Manzana.
Por ello, impulsó Playing for Change, un movimiento que tiene el fin de «unir» las culturas por medio de la música, con la idea de «romper las distancias culturales». Para sus creadores, la música tiene el poder de trascender y «unir al ser humano». Los miembros de Playing for Change, acompañados de un estudio de grabación móvil, son los encargados de reunir las voces de los cantantes callejeros. Empezaron filmando a un músico de blues en una calle en Santa Mónica, interpretando la canción Stand By Me. Después, siguieron descubriendo artistas, lo que les llevaría a dirigirse al extranjero para continuar su grabación del clásico de Ben E. King, al que le siguió One Love, de Bob Marley.

Para seguir tocando

Ahora, Playing For Change Foundation proporciona los recursos necesarios, como las instalaciones, el material o los programas educativos a los músicos y a las comunidades de todo el mundo. Esta Fundación también está trabajando con el poeta sudafricano Lesego Rampolokenga para construir el Centro de Artes Mehlo, en Johannesburgo, África del Sur. Además, la Fundación está colaborando para mejorar y reconstruir los centros de refugiados tibetanos en Dharamasala, la India y Katmandú, entre otros muchos proyectos.

Mark Johnson solo necesitó 10 años, y dar con unos 100 músicos en todo el mundo, para hacer del proyecto Playing for Change, una de las iniciativas musicales más apreciadas en el mundo de la música alternativa. Y eso lo corrobora una gira que deja cientos de adeptos allí por donde pasa.

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